Los retos de la Universidad española

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La Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) presentó la duodécima edición del Informe CYD sobre la contribución de las universidades españolas al desarrollo.

En el acto participaron el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, Segundo Píriz; la presidenta de la Fundación CYD, Ana Botín, y el presidente del Comité Ejecutivo de la Fundación CYD, Javier Monzón. El acto fue clausurado por Jamil Salmi, reconocido experto en educación superior y excoordinador del Banco Mundial para educación terciaria.

El Informe CYD se ha convertido en un documento de referencia sobre la Universidad española y sobre la contribución de las universidades españolas al desarrollo. En su duodécima entrega, destaca la importancia de priorizar el apoyo a las universidades tanto de las administraciones públicas como de los agentes económicos y sociales. El sistema universitario es la mejor garantía para conseguir un crecimiento sostenido a largo plazo de la economía española y un mayor bienestar para el conjunto de los ciudadanos.

Informe CYD 2015

En 2014, los ingresos de las universidades públicas españolas se redujeron un 4,2% hasta los 8.529 millones de euros. Desde 2009, el descenso ha sido del 17,9%. La plantilla de personal docente e investigador cayó un 6,6% desde 2009 y se ha ralentizado la incorporación de profesores jóvenes, lo que ha incrementado la edad media. Un 45% tiene 50 años o más, por el 40% de Reino Unido, el 37% de Francia o el 24% de Alemania, según datos de Eurostat.

El número de matriculados en estudios de grado también se ha reducido en los últimos años. En 2014-2015 ascendía a 1,36 millones, prácticamente 100.000 menos que en 2011-2012. La caída en este periodo de prácticamente un 7% de la población en edad universitaria (18-21 años) y la subida de los precios explicarían en buena medida esta evolución. Para garantizar la igualdad de oportunidades, deben potenciarse los mecanismos de apoyo a los estudiantes con menos recursos. En 2014, la universidad incorporó al mercado laboral español 312.000 personas con una nueva titulación universitaria, lo que refleja el gran impacto que tiene en la sociedad.

La inversión en I+D de la Universidad española se ha reducido desde el 0,39% con respecto al PIB del 2010 hasta el 0,35% del 2014. Del mismo modo, el personal dedicado a I+D en la enseñanza superior ha disminuido un 11,9% en el mismo periodo. Por otro lado, los recursos obtenidos de las empresas también han disminuido por la bajada de la actividad empresarial de años pasados.

Aumentan las publicaciones científicas y las solicitudes de patentes

A pesar del descenso de los recursos públicos y de las dificultades de la situación económica vivida, también hay datos positivos que muestran mejoras evidentes. Por ejemplo, las publicaciones científicas españolas han continuado creciendo y suponían ya el 3,6% de la producción mundial en 2014, frente al 3,3% del 2010, y el 12,1% de la de Europa Occidental, frente al 10,5% del 2010.

También han evolucionado positivamente los datos sobre solicitudes de patentes universitarias. En 2014, ascendieron a 605, un 3,6% más que en 2010. Por otra parte, el número de empresas de base tecnológica con origen en la universidad (spin-offs) que sobreviven a sus cinco primeros años de vida ha crecido un 10,8% en el periodo 2012-2014.

Mejoran las condiciones de inserción laboral de los graduados universitarios españoles

En el ámbito del mercado de trabajo, se observa una evolución positiva en el periodo 2013-2015 para los graduados superiores españoles, por encima de la registrada en la Unión Europea. La tasa de paro ha descendido dos puntos y medio, frente a las siete décimas de la UE. Sin embargo, en el periodo previo, 2007-2013, la evolución fue mucho peor para los graduados españoles.

Posición de las universidades españolas en el marco internacional

La universidad española presenta en el contexto internacional una calidad media apreciable. Gran parte de las universidades tienen una nota en su rendimiento de 2 (bueno) en un baremo que va del 1 (muy bueno) al 5 (muy débil) en el campo de la investigación, según el ranking internacional U-Multirank. Por su parte, los indicadores de transferencia del conocimiento a las empresas ofrecen un amplio campo de mejora. Los resultados son aceptables en movilidad de estudiantes y publicaciones internacionales, y discretos en impartición de programas en inglés y atracción de profesores extranjeros.

Image Credits: Shutterstock / Matej Kastelic